dissabte, 18 d’octubre del 2014

Carta abierta a IUCM (y de rebote, a IU Federal y a EUiA)

Nota: Hace un tiempo que tengo este escrito entre los archivos de mi ordenador, pensando si mandarlo o no mandarlo. He esperado tanto porque para mí, esto es un ultimátum muy serio. Y me cuesta mucho dar este paso, pero ya no puedo más. Las noticias que recibo desde Madrid hoy me parecen tan desalentadoras que no me queda otro remedio. Ahí va. Esta es la carta que he mandado hoy a las direcciones de IU Comunidad de Madrid, IU Federal y EUiA. La comparto porque, si finalmente me veo obligado a dar el paso que me temo, le deberé una explicación a mis compañeros.


Buenos días,

Mi nombre es Ferran Jimenez y soy militante de Esquerra Unida i Alternativa. Me afilié en el año 1998 y actualmente soy miembro de su Consell Nacional y responsable de movimientos unitarios en mi asamblea local.

Les escribo porque, aunque milite en otra organización, indudablemente ésta e IUCM comparten un proyecto político y estratégico, así pues me siento parte de IU Federal y de IUCM, y lo que hacen ustedes me afecta, como militante y también como persona. En todos mis años de militancia ha habido muchos momentos en los que he repudiado acciones de mi organización, y otros en los que he estado tentado de pensar que ya había caído la gota que colmaba el vaso, que ya no me valía la pena seguir. Al final siempre me ha podido la responsabilidad, o la nostalgia, o la amistad de los compañeros, y he continuado trabajando y pagando la cuota. Pero lo que está pasando en Madrid no es una gota: es un chorro que no cesa.

Aunque técnicamente milite en otra organización, lo que ha hecho IUCM, lo que sigue haciendo, me mancha. A mi y a mis compañeros, y de forma indirecta, mancha todos los procesos colectivos en los que estamos inmersos para intentar cambiar la sociedad. Cada noticia, cada declaración, cada resolución tibia, cada no dimisión que se da en IUCM, es una piedra en el camino de la transformación social en todas partes. Y ya no lo aguanto. No puedo seguir siendo cómplice de una organización incapaz de aplicar internamente aquello que defendemos externamente: limpieza, transparencia, democracia, honestidad.

Me dirán que han echado a Moral Santín. Tarde y mal, sí, pero lo echaron. El caso es que con eso no basta, no basta en absoluto. Es, disculpen la comparación, como cuando el PP expulsa a Bárcenas y nos quiere hacer creer que con eso se soluciona todo. El problema de IUCM y sus impúdicas relaciones con el poder político y financiero no es cuestión de un solo hombre: es un problema de la cultura organizativa en la que se instaló una parte de la dirección, y para poder limpiar el nombre de esta organización (de toda ella) no basta con expulsar al ladrón: todos los que le ampararon, los que le protegieron, los que pusieron "la mano en el fuego", los que cerraron los ojos, los que defendieron la connivencia con las altas esferas como parte necesaria (¡y deseable incluso!) de la política de IUCM, los que crearon la estructura organizativa que permitió todo este desastre, deben dimitir o ser cesados de sus cargos, los tengan ahora en IUCM o en IU Federal. Sean o no sean culpables. Esto no es un tribunal de justicia, es una organización política. Aquí no hace falta haber cometido un delito para que te cesen, ¡faltaría más! Estas personas (no he dicho nombres, pero todos los tenemos en la cabeza, ¿verdad?) hacen daño a la organización, a toda la organización, con su permanencia en sus cargos, así que deben irse, y deben irse ya. Luego harían falta muchas otras cosas, un proceso de limpieza y regeneración total que nos permitiera dejar de escondernos cuando nos nombran a nuestra organización madrileña (o a su dirección, que la militancia y muchos cuadros de IUCM tienen mi respeto y admiración siempre). Pero para empezar, este "que se vayan todos" es imprescindible.

Así pues, quería anunciarles (y de paso a mis compañeros de IU y de EUiA) que de no producirse estas dimisiones o ceses en un plazo muy breve de tiempo, presentaré mi baja como militante. Sé que a ustedes poco les importará que se de de baja un desconocido de una organización catalana, ¡ya ves tú que drama! Pero quería hacerles saber, intentar hacerles comprender el daño que causan más allá de su territorio, y también creo que le debo, en el caso de baja, una explicación a mis compañeros de Catalunya, que ninguna culpa tienen de todo esto, pero rara vez la política es justa.

IU tiene una historia de la que me enorgullezco, unas raíces heroicas y la mejor militancia que existe. Pero muchos nos planteamos hoy si sigue siendo un instrumento válido para la transformación en este momento histórico. Que no demos el paso de decidir finalmente que lo mejor que se puede hacer con IU ahora es disolverla, depende, entre otras muchas cosas, de lo que hagan ustedes.

Muchas gracias por su tiempo,
Ninguna por su horrible, horrible gestión.

diumenge, 14 de setembre del 2014

¿Y después de la V, qué? Catalunya ante la "Crisis Seldon"


De pequeño era muy fan de la trilogía de la fundación de Isaac Asimov. Me encantaba el concepto del "Plan Seldon" y sus crisis periódicas: durante décadas, las fuerzas de la historia iban acrecentando las contradicciones y los conflictos latentes hasta que, cada 50 o 70 años, llegaba el momento del clímax, aquel en el que todas las crisis confluían, en que todos los conflictos estallaban, el momento en el que todo podía pasar, en el que la historia daba un giro y, en pocos meses, días incluso, estaba en juego, nada más y nada menos que el futuro: la Crisis Seldon.
Pues bien, en Catalunya, hace tiempo que nos estamos acercando a una Crisis Seldon. Una de las grandes. Si te paras a escuchar bien, por debajo del ruido de los días, la notas acechando, acercándose. No sé si llegará en dos meses, o en seis, pero está a las puertas. Y es un momento apasionante.

Yo no soy psicohistoriador, mal que me pese, así que predecir qué sucederá en los próximos meses, qué rumbo tomará la historia, qué será de este país cuando la Crisis haya pasado, está más allá de mis capacidades. 
Pasada la Diada de 2014, la tercera desde que se iniciara el "proceso soberanista", la cuarta gran movilización catalana por el derecho a decidir y la independencia, estamos al borde del "Día D", y sin embargo todo está en el aire, más en el aire que nunca: ¿qué pasará el 9N? ¿Y después? ¿Podrá el gobierno central cortar el movimiento soberanista? ¿Aguantará el independentismo catalán aún más baches, o se bajará por fin el soufflé? ¿Qué será de Mas y de Convergencia? ¿Que hará ERC cuando gane al fin las elecciones?
No soy psicohistoriador, digo, pero tengo algunas ideas sueltas últimamente, que cuando las junto en mi cabeza me muestran escenarios posibles. Las escribo para ayudarme a ordenarlas, y para aportar al debate, humildemente.

Idea 1: 
Este es un proceso de desborde, en el que la gente está empujando a los líderes políticos a tomar según que caminos. Vamos, esto no es una idea, es una certeza para todo el que viva en Catalunya: Mas no lidera esta ola, se ha puesto encima para no ser engullido. Y la ola le está empujando cada vez más a tomar decisiones que no son suyas, con métodos y tempos que no son los suyos. Pero sobretodo para los que leen prensa madrileña, no está de más decirlo otra vez.

Idea 2: 
Si bien este proceso estuvo en inicio hegemonizado por los sectores conservadores, y aún lo está en gran parte, cada vez más éstos están perdiendo centralidad dentro del proceso, y a medida que avance, si sigue avanzando, están condenados a perderla aún más.

Idea 3: 
La estrategia de Convergencia y los sectores sociales a los que representa y que la apoyan (el movimiento neoliberal-conservador y la oligarquía catalana) ha fracasado, al menos de momento. Simplificando, podríamos ver dos sectores en este espacio, con dos posibles objetivos: negociar un nuevo pacto con el estado español que les reportara mayores beneficios sin alterar el status quo, o bien constituir un estado propio desde un proceso manejado por arriba, en el que el protagonismo lo tuvieran las élites y nunca el pueblo (y la clase trabajadora) organizándose desde abajo. 
El primer objetivo no es posible con este gobierno estatal, con esta mayoría absoluta del PP, esclava de sus fundamentalismos. El segundo objetivo solo podría ser posible, ante este muro pepero, con el apoyo decidido de aliados internacionales potentes: la UE (Alemania) o EEUU, por ejemplo, que pudieran forzar al gobierno español a la mesa de negociaciones. CiU solo ha conseguido el apoyo de la Liga Norte italiana, un resultado ridículo para tanto esfuerzo.

Idea 4:
Sin apoyos ni presión internacional, y con un gobierno central sordo y mudo, la única via para que el movimiento soberanista siga adelante es la radicalización. 
Hablando claro: ya nos hemos manifestado pacífica y festivamente, ya hemos hecho conciertos, cadenas humanas y hasta mosaicos multitudinarios.... ¡Y no se rinden, oyes! El siguiente paso, no queda otra, es la desobediencia civil: habrá que plantarse ante el estado, habrá que hacer cosas "ilegales" (y eso ya no es tan familiar, ni tan festivo), o rendirse.

Idea 5:
En el momento en el que el movimiento se radicalice, la hegemonía del mismo también está condenada a moverse hacia la izquierda: los sectores de orden, ya suficientemente incómodos con el tema, muy difícilmente se van a sumar a estrategias de insumisión, de desobediencia... A movimientos de ruptura, que si llegaran a triunfar, crearían un nuevo estado muy distinto del que CiU y sus amos anhelan.

Idea 6:
Está claro que, ante esta radicalización necesaria, el movimiento perderá apoyos. Creo que este 11S ha supuesto el tope máximo de apoyo popular al proceso (un tope impresionantemente elevado, todo sea dicho). La duda es: en un escenario de radicalización del conflicto y de hegemonía rupturista y popular, ¿qué harán todos los votantes convergentes reconvertidos al independentismo? ¿Seguirán siendo independentistas, cuando el proceso mute en un movimiento de liberación nacional? ¿Se bajarán del carro y volverán al autonomismo?

Y de todo esto, sale mi tesis final, que puede parecer muy aventurada y fantasiosa, pero ahí la dejo:
1) Catalunya solo logrará la soberanía (o la independencia) a través de un proceso de lucha prolongado que incluya escenarios de desobediencia civil y alta conflictividad social.
2) Solo las fuerzas del campo popular/democrático/revolucionario pueden liderar un proceso de este tipo, del cual resultaría un proceso constituyente hacia un nuevo estado en el que la izquierda y la clase trabajadora tendrían mucho protagonismo y hegemonía.
3) Si el proceso continua y su centralidad se desplaza hacia la izquierda, las élites y la oligarquía catalana dejarán de apoyarlo, precisamente porque el modelo de país que saldría de dicho proceso es el opuesto al que ellos buscan.
4) El éxito o fracaso del proceso, entonces, dependerá mucho de lo que hagan los sectores "de centro" que hoy lo están apoyando: toda esa gente de CiU o del PSC de toda la vida, y que ahora se han vuelto independentistas, ¿cuantos de ellos apoyarán al movimiento popular, y cuantos volverán a sus casas sin querer buscar problemas, cuantos volverán a ser "bona gent", gente de orden, y cuantos caerán del bando de la ruptura?

Posibles escenarios concretos que podemos especular:

- Las elecciones plebiscitarias
El TC suspende cautelarmente la consulta, Mas no se atreve a enfrentarse a la legalidad española y acata la decisión del TC. El gobierno catalán cae y se convocan elecciones anticipadas, para enero o febrero de 2015. Puede que se presente una candidatura "pel Sí" de CiU y ERC, quizás encabezada por algún/a independiente, o quizá se presenten por separado, pero con un punto común en el programa: la Declaración Unilateral de Independencia.
De primeras CiU ya se ha roto: Unió no se presentará con ese programa, y CDC ya no puede presentarse si no es con ese programa. Los sectores conservadores siguen perdiendo peso y hegemonía.
De segundas, sea con lista unitaria o sea separados de ERC, los resultados supondrán pérdida de poder para CiU en todos los frentes (peor aún si van separados).
Y ahora viene lo bueno. Hay mayoría absoluta "del Sí". El Parlament hace una DUI. Y entonces que? 
Entonces eso hay que defenderlo en la calle, porque si no no sirve de nada. Seguramente se suspendería la autonomía. Seguramente habría movimientos por parte de las fuerzas del orden. Habría tribunales condenando al presidente, sea quien sea, y a los parlamentarios que han votado esa ilegalidad. Habria conflicto. Mucho conflicto. Y o los catalanes salimos a la calle, pero para tomarla, para hacer huelgas, ocupar edificios oficiales... O "ellos" -léase, el estado- nos ganan, porque son los que tienen la sartén por el mango, la pasta, el ejército, la legalidad y el apoyo internacional. ¿Y en serio alguien se imagina a la gente de CiU liderando un movimiento así? 

- President, posi les urnes!
El TC suspende cautelarmente la consulta. Ante la presión popular, Mas hace lo que no quiere hacer y mantiene la convocatoria. Confrontación servida. PP, PSC y Ciutadans llaman al boicot. El gobierno central ataca con todo lo que tiene, posiblemente suspendiendo la autonomía también, o amenazando con la suspensión. Hacer la consulta en ese escenario requerirá de mucha fuerza popular tirando del carro con muchos escenarios de conflicto. Tendremos que lograr una participación que supere el 55%, el 60% sería lo deseable, para que la cosa tenga legitimidad alguna, pero aún así... ¿Luego qué? Con un gobierno central que no ha reconocido la consulta, que posiblemente te haya suspendido la autonomía, o esté a puntito de hacerlo.... No te queda otra que hacer una DUI. Y ahí, amigos, volvemos al punto anterior: o guerra social o derrota. ¿Qué harán los "botiguers"?

- La Sociovergència
El TC suspende la consulta, Mas no se atreve a convocarla de forma ilegal, y ante el miedo a los escenarios anteriores, se llega a un pacto (el único posible) para aguantar hasta el final de la legislatura: CiU y PSC. Con el argumento y la "misión" de trabajar por una "consulta legal y acordada" en el futuro, una vez el TC resuelva los recursos y, esperemos, un cambio en el gobierno central permita otros pactos y mayorías.
En este escenario, de nuevo, o el movimiento soberanista se radicaliza, enfrentándose a CiU y a la Generalitat, haciendo que este gobierno sociovergente caiga fruto de la presión popular, o los defensores del status quo habrán logrado "bajar el soufflé" por fin, y como mínimo ganar tiempo para intentar su ansiada "tercera vía".
De nuevo, la clave será saber que hace la mayoría del electorado convergente (y qué hace la ANC).

Hace dos años que vengo diciendo que, cuando llegue la hora de la verdad y haya que defender el derecho a decidir de los catalanes con uñas y dientes, algunos -a quienes los hooligans "procesionistas" llevan años llamándonos de todo menos guapos- seremos los primeros en ponernos en primera fila, y en cambio muchos supuestos patriotas de toda la vida desaparecerán. Es algo que cada día veo más claro.

De todo esto, me surge una sensación: es imposible que la alianza actual entre el nacionalismo conservador y el independentismo socialdemócrata logre la soberanía de Catalunya. CiU y ERC han sido, hasta ahora, la gran coalición que ha sustentado el proceso, pero es una coalición condenada al fracaso. La única via que tiene ERC para lograr sus objetivos políticos -la independencia de Catalunya- pasa por alejamiento progresivo de CiU -llevándose por el camino todos los militantes y votantes que pueda- y una alianza con los sectores populares y rupturistas, que son los únicos capaces de organizar y soportar el tipo de conflicto que será necesario para mantener el proceso en pie.
Curiosamente, si esta alianza tuviera éxito, las dos partes lograrían sus objetivos: ERC la independencia (y un Junqueras presidente y padre de la patria al que homenajear en las fechas señaladas, y muy seguramente la centralidad política del nuevo estado durante décadas), y las fuerzas populares la ruptura con el sistema y un proceso constituyente hacia un nuevo país, con la fuerza suficiente para intentar que sea justo, social y democrático.

¿Cual es, entonces, nuestra tarea inmediata? (aquí le hablo a "los míos" :-P) Crear, construir, ya, este "bloque rupturista", o "bloque constituyente". Que ya existe, pero que necesitará tener expresión y marcos unitarios estables para poder estar a la altura de los retos que nos vienen. Un bloque que deberá presionar, primero, para la desobediencia el 9N, y en caso de elecciones anticipadas, presentar una candidatura unificada que compita con el nacionalismo conservador proponiendo la alternativa popular: el proceso constituyente hacia la república catalana libre, social y democrática. Que pueda mover el tablero político catalán hacia la izquierda, ofrecer al independentismo moderado un aliado plausible cuando la derecha se retire y presionar en las instituciones y en las calles para que el proceso continúe y resulte indisociable de la lucha social. En resumen: no habrá Catalunya libre sin "Guanyem Catalunya".

No lo sé, es muy probable que todo lo que he escrito sea solo un ejercicio de política ficción o "wishful thinking". ¿Qué opináis vosotros?
Una cosa tengo clara: vivimos tiempos apasionantes, en los que la ruptura es posible, y todos los que queremos y luchamos por un cambio social tenemos el deber de empujar para que se de por fin.

Y recordad que Seldon ayuda a los audaces.
;-)


dilluns, 23 de juny del 2014

Ara és l'hora



Aquest dijous farem la primera trobada d'una iniciativa que fa bastant de temps que està en gestació (cafès, xerrades, mails, reunions, algun acte públic pel camí...) i que hem anomenat la Crida per Mollet.
I què és això de la Crida? Doncs, de moment no és res. Què pot arribar a ser, però? Ah, aquesta és la gràcia!

La Crida és, com el seu nom indica, un "llamamiento", una invitació, per part de diverses persones, a unir-nos en un projecte col·lectiu creat des de baix per presentar una alternativa política municipal capaç de guanyar les eleccions i formar govern per canviar Mollet i posar les seves institucions al servei del poble, al servei de la majoria.

Qui la fa, aquesta crida? Doncs un seguit de persones de diferents espais. Gent de partits, i gent que no ha militat mai a cap partit. Gent històrica dels moviments socials de la ciutat, i gent molt jove que va començar a moure's amb el 15M. Gent, persones, que no representem a ningú més que a nosaltres mateixos, però volem oferir un espai de trobada per a tothom.

Què tenim en comú, tota aquesta gent? Primer, que som els que portem anys, ja (anys!) lluitant conjuntament al carrer contra aquesta estafa que li diuen crisi. Som els que ens hem trobat cada cop que ha estat necessari, sense preguntar res, perquè no calia, perquè sabíem (en un desnonament o en una vaga, en un escrache o en una recollida de signatures) quin era el nostre costat de la trinxera, i qui eren els nostres companys.
Segon, som els que pensem que després de tant trobar-nos al carrer, no té cap sentit barallar-nos a les urnes. Som els que pensem que, per sobre dels petits interessos de partit, cal posar l'interès general del poble. Som els que, com diu el manifest de la Crida "no podem, ni volem, deixar passar aquesta oportunitat històrica" de canviar les coses, barri a barri, poble a poble, ciutat a ciutat.

Què farem, aquest dijous?
Poca cosa, i molta a la vegada. Per començar, ens trobarem. I ens trobarem en un espai on tots i totes serem iguals, sense importar d'on venim, o on militem. I a partir d'aquí, parlarem, plantejarem dubtes, idees, propostes. I si veiem que sí, que tenim ganes de tirar-ho endavant, decidirem com continuar.

És l'hora. No hi haurà moltes més oportunitats com aquesta. Tenim la possibilitat, però també la responsabilitat, de recuperar el poder per al poble. Arreu de Catalunya s'estan movent iniciatives similars. El mateix dijous es presenta "Guanyem Barcelona", i dissabte es fa la primera assemblea de "Canviem L'H". No és casualitat: és el moment.

Així doncs, dijous tenim una cita. Un convido a formar part de la crida. A formar part del canvi. Entre tots podem guanyar Mollet.

dilluns, 26 de maig del 2014

Reflexiones apresuradas tras las elecciones europeas



1) Hermosa y emocionante estimbada del bipartidismo! Ya era hora, ahora falta que aparezca una alternativa que pueda ser mayoría.

2) Resultado decepcionante de IU, en este momento sacar 6 es un fracaso, aunque sea triplicar resultados. Indica que hay muchas cosas que se plantearon muy mal en el proceso previo.

3) Podemos lo ha petado. Se vuelve a demostrar que, hoy, apuestas nuevas, valientes y rupturistas ganan. Lo viejo muere, lo nuevo crece. Quien aún no lo vea, quien aún piense en códigos pre-crisis es un estorbo para el cambio.

4) En Catalunya no hay castigo importante a CiU, y sí exitazo de ERC. La vida política catalana cada día más distante y desconectada de la española. El tiempo de terceras vías se termina.

Hay futuro ilusionante para la izquierda, si somos capaces de unirnos. Ya empiezo a estar harto de decir siempre lo mismo para que caiga siempre en saco roto, pero no me queda otra, así que me repito. Que unos no se suban a la parra, que otros no se enroquen en sus supuestas triples alegrías. A trabajar para ser mayoría juntos. Empezando por negociar desde hoy un grupo conjunto en la Izquierda Europea. Ese sería el primer objetivo para hacer creíble la confluencia.

IU tiene futuro, pero debe cambiar muchas cosas. Y muy pronto. De primeras, un sector debe reconocer su fracaso, el fracaso de su apuesta política y sus métodos. De segundas, debe empezar a dejar sitio a la nueva generación, a la que precisamente se arrinconó en esta lista electoral y que han demostrado ser los mejores activos que tenemos. Voy a decirlo claro: quiero una IU gobernada por Alberto Garzón, Marina Albiol, Javier Couso, Lara Hernández, Tania Sánchez, Hugo Martinez Abarca, Jorge García Castaño... Y más. Quiero que otros den un paso atrás. Aunque sea porque la imagen también es importante, y la de la rueda de prensa de ayer era de cosa vieja, caduca, antigua.

En Catalunya, se hace más necesario que nunca también el proceso hacia la unidad. ¿Qué fue del Ara És Demà? ¿Y cómo era aquello de que íbamos a intentar que éste confluyera con el resto de "espacios unitarios" que se están creando? Tenemos que hacer un frente amplio de las izquierdas catalanas capaz de plantear una salida rupturista al "procés". Dos retos mayúsculos: la unidad y la propuesta política acertada para cuando se prohíba la consulta del 9N. Y nos quedamos sin tiempo.

Por último, pincelada molletana: los votos a las opciones claramente de izquierdas, insurgentes, radicales, llámales como quieras (uséase, ICV-EUiA y Podemos) suman  más del 20% de los votos y casi casi ganan las elecciones. Para las municipales es urgente la creación de una lista que pueda agrupar todo ese voto, y si se hace bien, multiplicarlo incluso. Ese 20% de voto contestatario, más un 17% que ha sacado Esquerra, dan una clara mayoría alternativa de gobierno. Si no hay cambio en Mollet en 2015 será solo por incompetencia nuestra.

dilluns, 31 de març del 2014

Pan, trabajo, techo y dignidad


Hace ya unos días del histórico 22M: más de un millón de personas de todos los rincones del estado manifestándose en Madrid para exigir pan, trabajo, techo y dignidad, lo más básico, lo que nos han robado. Manifestación que cerraba meses de trabajo y movilizaciones, y que debe abrir otros tantos, para que la lucha por la justicia y la transformación social avance.

De primeras, una constatación: es la primera vez que los movimientos alternativos de este país son capaces de coordinar y organizar una movilización de estas características, tan ambiciosa, tan masiva, tan compleja. Obviamente ha existido trabajo de organizaciones “clásicas”para ayudar y garantizar el éxito de la convocatoria, pero el grueso de la organización no ha recaído en los sindicatos mayoritarios, por ejemplo, que eran los únicos que, hasta el momento, estaban en condiciones de montar algo parecido a esto en España. Algo por lo que nos tenemos que felicitar (el movimiento se hace mayor), y también algo que nos debe hacer reflexionar (¿qué hacen, o piensan que hacen, los sindicatos mayoritarios? ¿y qué hacemos el resto, en consecuencia?).

Pasada la manifestación, es necesario que toda la energía puesta en marcha para el éxito de las marchas no se pierda. El 22M debe continuar. Creo que en este momento el movimiento popular necesita algo parecido a lo que aquí fue l'Assemblea de Catalunya durante los estertores del franquismo: un espacio de lucha política muy amplio con unas reivindicaciones de mínimos, potentes, que nos unifiquen. El 22M podría ser el germen de este espacio, y sus reivindicaciones, nuestras primeras consignas. Para ello hay que organizarse en el territorio, o coordinarse más bien, porque los mimbres están, están en las PAHs, y en los comités unitarios de huelga, y en las asambleas locales o de barrio que se formaron tras el 15M, están en las organitzaciónes “clásicas” también, estamos ahí, ya sabemos quienes somos, cuando ha sido necesario nos hemos encontrado al mismo lado de la trinchera: organicémonos allá donde aún no lo hemos hecho y coordinémonos en los distintos niveles territoriales para poder plantear luchas locales por un lado y pensar la próxima gran movilización estatal por el otro, que tiene el reto de ser más masiva e importante aún que el 22M.

Para terminar, un apunte sobre la violencia. No hace falta repetir lo de siempre, así que no perderé el tiempo haciéndolo. Os quiero compartir una sensación personal, que puede sonar un poco bestia. Por eso he esperado una semana en escribirlo, pero es una sensación que no se me quita del cuerpo: no me importan los policías heridos. No es que lo aplauda, pero hace un año o dos me habría parecido mal, lo hubiera condenado o algo así y hoy... no. No me parece ni bien ni mal. Me produce indiferencia que peguen a un policía. Y creo que no soy el único que ha sufrido este cambio de percepción de las cosas, en este tiempo.

El sábado, tras la manifestación de Barcelona (que también terminó con cargas, también a tiempo del telediario, también con policías pegando a otros policías) un compañero nos hizo notar que “los violentos” son chavales cada vez más jóvenes. No son grupos de extremistas organizados, no han tenido tiempo de organizarse, son casi niños, con mucha rabia dentro, eso sí. Y nos hacía la siguiente reflexión: si tu tienes 17 o 18 años y todo lo que has vivido desde que tienes edad de enterarte de las cosas es esto, el robo, la estafa, el saqueo impune y el empobrecimiento generalizado por un lado, centenares de manifestaciones pacíficas y huelgas masivas que no sirven para nada por otro, y policías apaleando a manifestantes pacíficos una y otra vez por el de más allá, ¿qué vas a hacer?
Esta generación que sube (y las que seguirán) se han socializado entre la falta de futuro, la sordera del gobierno y la violencia policial.¿Quién va a venirles con el cuento de la no-violencia, ahora? Yo, personalmente, no me presento voluntario. Tenemos lo que sembramos, gente.

Y ya que me pongo, a riesgo de parecer aún más bestia, voy a deciros todo lo que estoy pensando desde el sábado pasado y que no logro dejar de pensar: si esta es la situación, si la policía nos va a pegar siempre porque tiene que salir en el telediario de las nueve, si ya se encargan ellos de infiltrarse para provocar la carga a tiempo pase lo que pase, si te pegan tengas 12 años o 72, vayas en silla de ruedas o con muleta-espada, tengas acreditación de la prensa o estés sentado en el suelo y con los brazos en alto, quizá sea hora de empezar a repensar, desde los movimientos populares, nuestra respuesta a su violencia. Quizá la aproximación que hemos hecho a este tema en los últimos 30 años ya no nos sirve.
Decía Anguita que, con un millón y medio en la calle, si el 22M hubiera sido un movimiento violento los 1700 policías se hubieran neutralizado fácilmente. Yo no quiero formar parte de un movimiento violento. Pero empiezo a estar muy cansado de que nos peguen, y nos peguen, y nos peguen... quizá tengamos que empezar a defendernos colectivamente, con todo lo que ello implica.

dijous, 13 de març del 2014

Per què em presento a les primàries d'EUiA per a les eleccions europees?



Crec que sempre he sigut molt sincer en aquest blog, potser una mica massa i tot. No espereu res diferent d'aquest post.

Per què em presento a les primàries? Primer, deixeu-me fer uns apunts preliminars: 

1) Això de dir "em presento" és un pel exagerat: sóc el cinquè d'un grup de persones que ens presentem per formar part del grup de gent d'EUiA que composarà una candidatura amb molts altres partits i col·lectius. En aquesta candidatura crec que hi haurà com a màxim 3 o 4 persones d'EUiA, o sigui que jo no seré candidat en cap cas. Més aviat, el que faig seria donar un suport molt explícit. 

2) No sorprenc a ningú si dic que aquesta no és la candidatura que jo volia: el meu candidat era el Gerardo Pisarello. Per les seves característiques personals però sobretot pel projecte col·lectiu que representava, per l'aposta valenta, generosa i encertada que va fer EUiA en consonància al moment històric que vivim i que ens reclama que siguem capaços de bastir amb molta més gent, d'altres partits, però també de cap partit, un projecte unitari capaç d'esdevenir majoria social per guanyar i transformar aquest país. Però la falta de maduració de l'aposta i les incomprensions o reticències per part d'alguns companys han fet que finalment l’opció de Pisarello no prosperés, i aquí estem, buscant "el pla B".  

3) Hi ha una altra candidatura a les primàries, encapçalada pel Toni Barbarà. Ja sabeu que a les primàries d'EUiA no guanyen uns i els altres es queden fora, sinó que són unes primàries per ordenar la llista. Això vol dir que jo no seré en cap cas candidat, però el Toni sí. I me n'alegro molt, perquè el Toni és un gran company i serà un candidat espectacular. Ho he dit vàries vegades i ho repeteixo: hem d'aconseguir que els processos interns d'elecció de candidatures es visquin amb completa normalitat democràtica, que les primàries formin part natural de la nostra cultura política i que deixem de tenir pànic al debat de persones. És complicat, perquè quan parlem de noms hi ha molts factors personals que entren en joc, però precisament per aquesta complicació, com més transparent, participatiu i democràtic fem el procés, menys problemes i més legitimitat. I en tot moment, recordant que tots i totes estem al mateix costat de la trinxera, que és perfectament normal tenir petites diferències de criteri i que al dia següent de les primàries tots i totes formem part del mateix equip que lluita per les mateixes coses. 

Aleshores, ara sí. Per què he decidit presentar-me? 

Primer, perquè la gent de la candidatura (els que sí sortiran, vull dir) tot i no ser el meu "pla A", són persones de plena confiança que faran un molt bon paper com a candidates i candidats. La Núria és un gran quadre del moviment obrer de Catalunya i té l'experiència en l'espai europeu que es necessita per aquesta tasca, tant per haver estat candidata fa cinc anys com per la seva feina a la xarxa de sindicalistes de l'esquerra europea. L'Oriol no només és la proposta dels joves d'EUiA, sinó que és un company amb una visió política envejable i sens dubte una aposta de futur per a la nostra organització i per a l'esquerra catalana en el seu conjunt. L'Àngels és una d'aquestes militants que es multipliquen per estar a tot arreu, sempre organitzant, sempre al tanto de tot, sigui una trobada del PEE, sigui un Fòrum Social de la Mediterrània o una festa a Gràcia per recaptar fons per la lluita que toqui. I el Jose, què us puc dir d'ell? És l'alcalde de Montornès! Potser no ho entendreu, però pels que som del Vallès Oriental, poques coses s'han d'afegir. Som tots persones amb trajectòries personals, de militància i d'activisme molt diverses, fins i tot contradictòries, i això, crec, és una bona cosa, perquè significa que, amb totes les diferències que puguem tenir, estem plegats defensant un projecte i una línia política per al conjunt d'EUiA, així com per la necessària confluència que ens ha de portar a allò que anomenem el Nou Espai.
Sí que us puc dir una cosa que no m'acaba d'agradar d'aquesta llista: jo voldria estar el número 6, i que entre el Jose i jo hi hagués una altra companya. No és una qüestió cosmètica, ni secundària: la igualtat es practica, i comença a casa nostra. I teníem noms molt potents per ocupar el lloc que finalment ocupo jo. Però ja sabeu, les presses, els últims minuts... Per això també necessitem que les primàries es normalitzin, per poder convocar-les amb temps, sense terminis tan curts que et posen dels nervis, i poder fer candidatures millors, que incorporin més persones, més plurals, de més perfils; i després, poder fer debats tranquils, profunds, processos que realment ens ajudin a cohesionar-nos entorn una proposta política i uns candidats. 

En segon lloc, estic a la llista per donar suport a una política determinada, que és la que hem anat construint plegats d'ençà de la 6a Assemblea i fa que en aquests moments EUiA sigui una de les organitzacions més avançada políticament no només de l'esquerra catalana sinó del conjunt de l'Estat espanyol. I, tot i això, jo m'exaspero moltes vegades perquè crec que anem massa lents, que perdem els trens, que som massa tradicionals, massa partidistes, que ens obrim massa poc... Però sense EUiA, sense aquesta EUiA, el camí cap a la unitat i cap a la ruptura democràtica seria molt més lent, això ho hem de reconèixer. Com també que EUiA, aquesta EUiA, és avui dia l'única organització política amb l'alçada de mires i la generositat necessària per posar els interessos de conjunt de l'esquerra per sobre dels interessos de l’organització, per renunciar als identitarismes i als privilegis en favor d'allò que és necessari per a les classes populars del nostre país, per avançar cap a la transformació social, que és del que es tracta.
Tindrem moltes mancances, i cometrem molts errors, això està clar, però aquesta valentia i aquesta generositat l'hem de reconèixer i ens l'hem de reconèixer, és una de les coses que em fa sentir orgullós de militar on milito. I aquesta política, tot i els errors, tot i la lentitud, que a més és fruit d'un consens entre persones i sectors molt diversos i que ens cohesiona com a organització vers uns objectius clars, es mereix que ens mullem, que fem passos endavant per defensar-la, encara que estiguem més còmodes donant suport des de la barrera. 


Per acabar, em presento a les primàries perquè és una oportunitat de parlar de política i de fer política, a dins d'EUiA, però també amb els nostres companys de coalició, i amb els sectors als quals ens volem adreçar per confluir. És un moment per explicar i debatre i escoltar i cohesionar-nos entorn una línia política i una estratègia que sigui finalment de tots i totes.
Per preguntar-nos com construïm un projecte dels pobles d'Europa contra aquesta Unió antidemocràtica i al servei dels poders financers, com podem crear contrapoder a la troika fins a derrotar-la, perquè només a partir d'aquí podrem començar a pensar com anem teixint una altra Europa, dels drets, de les persones, dels pobles. Per pensar com, un cop trencat i liquidat el pacte constitucional del 78, amb un sistema que fa aigües per tot arreu, podem ajudar a què s'iniciï un procés constituent a l'Estat espanyol, que retorni el poder i la democràcia -avui segrestada per aquesta troika i aquests poders que volem derrotar- al poble. Per mirar d'entendre com podem fer que el procés català cap a l'autodeterminació es converteixi en una oportunitat de transformació en benefici de les classes populars, com el convertim en un moment constituent per canviar-ho tot, a Catalunya, però també arreu de l'estat, com fem que l'espurna que es pot encendre al nostre país acabi estenent-se més enllà. I per seguir avançant en un altre procés constituent, necessari perquè la resta es puguin fer realitat: el procés constituent de les organitzacions d'esquerres i els moviments populars, per construir un instrument a l'alçada del moment històric, capaç de donar aquesta batalla i capaç de guanyar-la.  


Aquests són, en resum, alguns dels motius que m'han dut a fer aquest pas.
I això sí, l’endemà de les primàries em posaré al servei de les candidates i els candidats d'EUiA pel que calgui, per aconseguir que la llista que conformarem amb Izquierda Unida i moltes altres organitzacions -esperem que més encara de les que s'han confirmat a dia d'avui- tregui els millors resultats possibles per enfortir el projecte de l'esquerra europea encapçalat per Alexis Tsipras, i per ajudar a construir la unitat i l'alternativa.

dilluns, 3 de març del 2014

Después del cabreo


El sábado estuve unas horas pendiente del debate sobre la candidatura a las europeas de Izquierda Unida. Ya de inicio la cosa pintaba mal, y cuando se hizo público el resultado, pillé un cabreo tan monumental que no pude aguantarme la necesidad de patalear por las redes, algo completamente infantil e inútil, pero mira, cuando no te dan espacios internos para opinar, que no me exijan luego dejar los debates internos para dentro.
Ahora bien, pasadas las horas y recuperada la calma, sí me gustaría explicar aquí el por qué de mi cabreo y la valoración que hago de cómo están ahora las cosas, por si a alguien le sorprendió mi explosión tuitera, y también porque escribir me ayuda a ordenar las ideas.

¿Por qué me enfadé tanto al saber que Willy Meyer repite como cabeza de lista? Básicamente por dos motivos. Uno es por la falta de visión política de IU con esa decisión: no porque Meyer no sea una persona válida y preparada, no porque no esté yo de acuerdo con él en la mayoría de las cosas, sino porque Meyer representa continuidad y aparato de partido, política profesional, política vieja. Aunque sea la mía, oigan. Y en este momento histórico necesitamos otra cosa: necesitamos cambio, apertura, audacia, renovación, movimiento.
Pero el segundo, y fundamental, es el método. Porque hace un mes que se debatió cómo elaborar las listas, y una serie de gente (del aparato) se negó a hacer primarias. A cambio de eso, se pactó un método que consistía en que cada federación hacía su proceso (que debía ser democrático y abierto) y luego una comisión representativa buscaría el consenso a partir de los resultados de esos procesos. Y se nos dijo, si al final de todo esto no hay consenso, pues primarias. En aquel momento pensé que era una chapuza, y que era un método pensado y elaborado para hurtar el debate a las bases y para que se impusieran los candidatos del aparato, pero me callé y decidí (por enésima vez) dar un voto de confianza a la organización. La realidad ha sido peor de lo que me imaginaba: la mitad de las federaciones no ha hecho ningún proceso, la "comisión del consenso" casi ni se ha reunido y el resultado final se ha pasteleado como es habitual. Y estoy bastante harto.

Porque además, efectivamente, todo esto se diseñó para garantizar que los candidatos del aparato lograran los puestos que el aparato quería. Porque, supongo yo, se tenía miedo a celebrar primarias y que el resultado no fuera el deseado. Cuando, fijaos que tontería: si hubiéramos hecho primarias, el orden de la lista lo aceptamos todos y no hay discusiones ni problemas: la legitimidad del proceso actúa como pegamento. Si Meyer se presenta a las primarias y gana, perfecto, y todos a remar. Pero no, preferimos el pasilleo, el pasteleo y el cabreo. Porque vaya a ser que le de la voz a la militancia y me tumbe la propuesta.
Porque aquí hay una corriente de fondo que creo percibir, y es la resistencia de algunos a dejar paso, y a soltar las riendas, y a "perder el control". Creo que hay un cierto "sí anda, yo me comí la travesía por el desierto en los años malos, y ahora me vienen estos imberbes a quitarme el momento del triunfo", en todo este proceso. Y alguno tenía la sensación, creo, que las europeas marcaban el paso del ciclo entero, y si ahora caía Willy, luego me tocaría caer a mí. Supongo que no hace falta decir nombres, verdad?
A parte, hay otro tema que me preocupa más: se evidencia, no ya con el número uno, sino sobretodo con la número dos, (y con el tandem que forman, es toda una señal) que aquí tenemos un debate entre como mínimo dos visiones, si no enfrentadas, sí divergentes de qué hacer ante el momento histórico, y es lo que algunos compañeros llaman la "ruptura democrática" frente a la "refundación de la socialdemocracia". El primer asalto nos lo han ganado, y no sé siquiera si hemos comparecido, o si esperábamos que hubiera batalla alguna. Para la próxima, a ver si no somos tan pardillos, al menos.

Pero bueno, tampoco todo es malo. El proceso ha permitido que se vea este debate, creo que por primera vez abiertamente en IU, y que finalmente se colara en la lista gente muy interesante con la que me siento 100% representado. Hablo de Marina Albiol, de Javier Couso o de Lara Hernández, por ejemplo. Me encanta que estén, lo que me fastidia es dónde les han puesto el techo, y sobretodo, como. Y además, hay que valorar la unidad con ICV, Anova, Batzarre, esperemos que la Chunta también... Unidad que no es ni mucho menos suficiente, pero sí necesaria. Total, que al final, lo que no me gusta es el método, ni el cabeza de lista (o el "ticket" electoral). Pero la lista en sí, hay que reconocer que es bastante interesante: de los 10 primeros, 5 son fruto de acuerdos y alianzas con otras fuerzas y movimientos, o sea que tenemos la lista más abierta y plural de la historia. Y no solo eso, sino que, quitando los dos primeros (que supongo que es lo que el aparato no pensaba ceder) hay detrás toda una gente potente y rupturista, tendremos unos eurodiputados que oye, hace 5 años nadie lo hubiera imaginado.

Finalmente, otra cosa interesante ha sido ver las reacciones en las redes que el proceso ha suscitado. Vamos, que no fui el único cabreado, ni el único que no se calló el cabreo. Otros compañeros, responsables ellos, fueron más elegantes, pero también hicieron constar su desagrado por canales menos públicos. Lo importante es que la gente ya no tolera estos métodos, y lo ha hecho saber. La era de los tejemanejes por arriba se acabó, le pese a quien le pese y tarden lo que tarden algunos en enterarse. La frase mítica de Gramsci también se aplica al interior de las organizaciones de izquierda, pero lo nuevo termina naciendo, no hay otra. Creo que lo del sábado fue una bofetada para muchos, un caerse del guindo para muchos otros (yo incluido), y un toque de atención para el aparato, también, de que por ahí ya no pasamos. Espero que para próximos procesos todos hayamos aprendido la lección. Unos, que esto ya no cuela. Otros, que no podemos dejar que nos la cuelen de nuevo.

Si sigo estando en IU es porque, pese a todo, continuo pensando que es la única organización política que puede aspirar, algún día, a cambiar las cosas, a contribuir que la gente pueda vivir con dignidad. Por eso me trago todos los sapos que me trago, y todas las contradicciones. Y porque dentro de IU he encontrado a las personas (como Marina, por ejemplo) más abnegadas, más honradas, más luchadoras, más generosas... más rojas, en definitiva, de todas las que he conocido en todos los frentes donde he participado. Porque ser de izquierdas, para mí, implica y requiere todo lo anterior.
Por esas personas, y por esa esperanza de cambio sigo remando. Pero ojo a los de arriba, que esto no es un cheque en blanco. Si no estamos a la altura, no solo surgirán otras iniciativas que nos disputen el espacio, y no solo seremos incapaces de aglutinar a la mayoría, sino que al final hasta los más convencidos terminaremos dando un paso atrás. Vosotros veréis.

PD. Si tinc ànims, ja parlaré del tema Catalunya, que també té la seva història... però encara necessito deixar-ho reposar ;-)