dilluns, 22 d’octubre de 2012

¡No hay alternativa!



Es muy triste que, incluso una noche electoral tan excepcional como ésta, en la que deberíamos estar emborrachándonos para celebrar el avance histórico que representa pasar del 1% al 14% en Galicia, después de crear en tiempo récord un proyecto unitario creíble, serio, esperanzador, tengamos que estar penando porque, pese a ello, el PP mantiene y aumenta su mayoría absoluta, y eso es, también, lo que cuenta.

Además es que es mentira que el PP mejore: el PP pierde votos a mansalva, pierde también en porcentaje de votos… y aumenta en escaños. ¿Qué pasa aquí? Pasa que la ley d’Hont favorece la concentración del voto, por lo tanto, cuando a la izquierda no hay un partido fuerte, sino 3 más o menos igualados, se castiga institucionalmente a éstos y se premia al grande que queda unido al otro lado. Esto es así. Y tradicionalmente tampoco era tan grave porque había una cosa llamada bipartidismo turnista que permitía esa ilusión de alternancia, si unos suben, los otros bajan, y tal.

¿Qué ha pasado? Que el PSOE lleva un año (y pico) en modo desplome. Y ya no es: baja el PP, sube el PSOE. Ahora baja uno, se hunde el otro… y se dispersa al otro lado. La sensación es que no hay alternativa, ni para hoy, ni para dentro de un par de años, ni de cuatro: está el PP…. y luego… el PP… ¡El hundimiento del PSOE está creando una situación monstruosa en el terreno institucional! Porque al otro lado del PP no hay, aún no, alternativa.

En Catalunya va a pasar lo mismo oigan: es muy probable que tengamos una CiU con casi mayoría absoluta, y luego cuatro partidos en la horquilla de los 15-20 escaños, con poca diferencia, y varios partidos más (yo apuesto que 3) en una horquilla de 3-6 escaños. ¿Cuál es la sensación al día siguiente? Que CiU reina en solitario y para siempre, porque no hay nada al otro lado que pueda plantear un proyecto alternativo serio, creíble, viable.

Normalmente a mi estas cosas me daban igual, porque mi papel nunca fue el de ser alternativa de gobierno: mi papel era el de “fuerza minoritaria - pepito grillo – líala parda – si puedes condiciona algo”. Era mi espacio, y la responsabilidad de ofrecer una “marca electoral” que la ciudadanía pudiera comprar como alternativa al PP o a CiU, recaía en los hombros de otros. 
Pero, una vez más, el desplome socialdemócrata lo cambia todo. Cada elección demuestra que el espacio de fuerza hegemónica de la izquierda que durante todo este período ha ostentado el PSOE está vacío. Lo que es peor: cada elección demuestra que el PSOE no puede ya recuperarlo. En este estado de cosas, ya no puedo conformarme con el papel de “minoritario pepito grillo”: es una irresponsabilidad. La sociedad necesita que haya un espacio potente de la izquierda que pueda plantear la alternativa al PP-CiU, y es una necesidad objetiva, hasta biológica. Y si el hundimiento del PSOE es solo y exclusivamente culpa del PSOE, que aún no haya aparecido el proyecto que ocupará su vacío ya empieza a ser responsabilidad nuestra, gentes.

Decía Gramsci eso de lo viejo no acaba de morir, lo nuevo no acaba de nacer… decía un compañero que nos aparece el PASOK antes de que llegue Syriza… ¡Está claro que hay que crear lo nuevo! Y en esta tarea de crear lo nuevo, la alternativa, tenemos un ejemplo precioso en el que mirarnos, un ejemplo de aquí, creado por compañeros y compañeras que conocemos todos: se llama Alternativa Galega de Esquerda, y es la esperanza en una noche pasada por agua.

Muchas cosas hay que aprender de los gallegos: ¡Que fácil parece la unidad, y qué rápido se engrasa, cuando hay verdadera voluntad unitaria y verdaderas ganas de crear un proyecto conjunto! ¡Qué fácil parece todo cuando se pone por delante el objetivo común al pequeño interés partidista! Seguro que la realidad será menos bucólica que la imagen en la distancia, pero en todo caso, qué distinto a otras experiencias conocidas, ¿no? ¡Y que exitazo! Ha aparecido, ha estallado más bien, y ya está consolidado, un espacio de la izquierda radical gallega. Lo muestra el 14%, pero también detalles como ser la segunda fuerza en las grandes ciudades. Y ojo, porque no se que pasará dentro de 4 años, pero estoy convencido que, de producirse un cataclismo y repetirse las elecciones en dos semanas, AGE volvía a ser la sorpresa pegando otro subidón.
Por destacar algunas cosas que creo nos puedan servir de lección a todos, tres elementos rápidos:

1)       La Unidad: Obvio y primerísimo. El frente de izquierdas multiplica. Unidad con voluntad de construir frente, es decir algo nuevo que supere a las partes. Unidad con nuevas formas, unidad que se va cohesionando desde las bases y que se sustenta en la unidad de acción en la calle. Ese es el primer triunfo, y esa es la primera tarea. Y quien aún no lo vea, quien espere que sean las masas las que entren a mi local, o quien aún piense que puede haber unidad pero controlando yo el chiringuito, ya me empieza a cansar.

2)       Discurso radical, desacomplejado, rupturista: ¡Escuchad a Yolanda y Beiras: da gusto oírles! Alternativa Galega ha apostado desde el principio por un mensaje y un discurso netamente anticapitalista, de denuncia y ruptura con el sistema. Ni un  mensaje posibilista, ni un complejo, ni un miedo al “qué dirán” o “es que tenemos que parecer responsables”. Nada de miedos: ¡a lo que toca ahora, señores! Ese discurso ha conectado con la gente, y ha calado. A ver si aprendemos, también aquí, que ya no son tiempos de medias tintas ni de menajes clásicos institucionalistas.

3)       Nuevos liderazgos, que transmiten algo nuevo: Vale, me diréis, el Beiras no es precisamente nuevo. Pero sabe a nuevo, no sé como lo logra, será que los viejos rockeros nunca mueren. Beiras y Yolanda han dado una imagen opuesta al “político profesional”, por su mensaje, sí, pero también por su forma de lanzarlo. Creo sinceramente que es hora de que mucha gente que lleva mucho tiempo en primera o segunda fila dé un paso atrás, para que podamos encontrar también esos nuevos liderazgos para una mayoría social de izquierdas.

Ahí lo dejo, de momento. Felicidades a los compis gallegos una vez más, y al resto, ¿a qué esperamos?

PD.- Por cierto, a los compañeros vascos, que han conseguido un digno resultado contra viento y marea, aunque no hayan logrado los objetivos mínimos, mucho ánimo y fuerza. La honradez es lo primero. A partir de ésta, reconstruiremos el espacio también en Euskadi, estoy seguro!