dilluns, 26 de maig de 2014

Reflexiones apresuradas tras las elecciones europeas



1) Hermosa y emocionante estimbada del bipartidismo! Ya era hora, ahora falta que aparezca una alternativa que pueda ser mayoría.

2) Resultado decepcionante de IU, en este momento sacar 6 es un fracaso, aunque sea triplicar resultados. Indica que hay muchas cosas que se plantearon muy mal en el proceso previo.

3) Podemos lo ha petado. Se vuelve a demostrar que, hoy, apuestas nuevas, valientes y rupturistas ganan. Lo viejo muere, lo nuevo crece. Quien aún no lo vea, quien aún piense en códigos pre-crisis es un estorbo para el cambio.

4) En Catalunya no hay castigo importante a CiU, y sí exitazo de ERC. La vida política catalana cada día más distante y desconectada de la española. El tiempo de terceras vías se termina.

Hay futuro ilusionante para la izquierda, si somos capaces de unirnos. Ya empiezo a estar harto de decir siempre lo mismo para que caiga siempre en saco roto, pero no me queda otra, así que me repito. Que unos no se suban a la parra, que otros no se enroquen en sus supuestas triples alegrías. A trabajar para ser mayoría juntos. Empezando por negociar desde hoy un grupo conjunto en la Izquierda Europea. Ese sería el primer objetivo para hacer creíble la confluencia.

IU tiene futuro, pero debe cambiar muchas cosas. Y muy pronto. De primeras, un sector debe reconocer su fracaso, el fracaso de su apuesta política y sus métodos. De segundas, debe empezar a dejar sitio a la nueva generación, a la que precisamente se arrinconó en esta lista electoral y que han demostrado ser los mejores activos que tenemos. Voy a decirlo claro: quiero una IU gobernada por Alberto Garzón, Marina Albiol, Javier Couso, Lara Hernández, Tania Sánchez, Hugo Martinez Abarca, Jorge García Castaño... Y más. Quiero que otros den un paso atrás. Aunque sea porque la imagen también es importante, y la de la rueda de prensa de ayer era de cosa vieja, caduca, antigua.

En Catalunya, se hace más necesario que nunca también el proceso hacia la unidad. ¿Qué fue del Ara És Demà? ¿Y cómo era aquello de que íbamos a intentar que éste confluyera con el resto de "espacios unitarios" que se están creando? Tenemos que hacer un frente amplio de las izquierdas catalanas capaz de plantear una salida rupturista al "procés". Dos retos mayúsculos: la unidad y la propuesta política acertada para cuando se prohíba la consulta del 9N. Y nos quedamos sin tiempo.

Por último, pincelada molletana: los votos a las opciones claramente de izquierdas, insurgentes, radicales, llámales como quieras (uséase, ICV-EUiA y Podemos) suman  más del 20% de los votos y casi casi ganan las elecciones. Para las municipales es urgente la creación de una lista que pueda agrupar todo ese voto, y si se hace bien, multiplicarlo incluso. Ese 20% de voto contestatario, más un 17% que ha sacado Esquerra, dan una clara mayoría alternativa de gobierno. Si no hay cambio en Mollet en 2015 será solo por incompetencia nuestra.